Serie: Divagaciones apostadas

Fotografía Blanco y Negro  (plata / gelatina)

16 X 20 pulg.   Total: 12 piezas     1994 – 1995

Selección VII Bienal de Fotografía / CONACULTA-Centro de la Imagen / 1995

                 Adentré mis pies

a la urgencia de descifrar              de vislumbrar aunque fuese una

            breve esquina             del vacío              y dije inmensidad

 

                   dije inmensidad

y me decía frágil           incierta expuesta al absurdo que merezco y me merece

a fuerza de apostarme la epidermis    las memorias   la epidermis de la memoria

 

             dije

inmensidad                 provocándome

                      el vértigo                    la siguiente-actual caída

desearía las veredas                de quien huye                desearía el exilio

el autoexilio

             desearía de no ser por …      de no ser            desearía

conquistar al tiempo                ese “que no es y está a punto de ser”

para que me revelase sus secretos

 

                   Qué inquietud tan certera este buscar en mis inconstancias

y a pesar de las vacilaciones mías             tuyas           de nuestros múltiplos

y de los otros                que eligieron entre el caos                   y

              en el centro de un espejismo

 

JUGAR

 

con la prisa del mundo

 

digo

 

          inmensidad            y digo

incertidumbre           ruptura            ausencia         caos        identidades

desencuentro                azar               instanteanhelo            fugacidad

absurdo                 duda                 divagaciones       lanzo mi faena al aire

         y me apuesto

 

digo inmensidad             y

               revierto la imagen al silencio

 

Mónica Ornelas

abril - mayo, 1995 / Guadalajara, Jal.

 

 

BITÁCORA

 

La serie Divagaciones apostadas es el primero de los trabajos que reconozco autoral. Realizada entre 1994 y 1995, al poco tiempo de haber egresado de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara, esta serie fotográfica nacía con la idea de representar una analogía vida-juego. Desde este primer momento y de manera apenas intuida, expuse mi interés por lo conceptual y mi actitud ante el público: “quería de este concepto de analogía vida-juego, hacer una propuesta apostada para entablar a través de la obra, un diálogo en principio visual pero también emotivo e intelectual”.

 

Bajo un estilo o género que se hizo llamar fotografía construida ―y del cual yo no tenía razón de su existencia por aquel tiempo― en esta serie busqué identificar la metáfora-analogía que existe entre juego y vida humana, considerando que a lo largo de nuestra vida hay bastantes decisiones que debemos tomar, que nos vemos obligados a tomar, y de las que no tenemos la seguridad ni la certeza de que serán correctas [...] En este andar divagando vamos decidiendo la vida y además, nos apostamos. Es necesario que decidamos y apostamos, nos apostamos emotiva, sensitiva e intelectualmente, nos apostamos desde la piel

 

A esta manera de proceder en la que ofrecía una concepción personal del mundo, la llamaba yo fotografía intimista.

 

Desde mis inicios en la producción fotográfica con tintes autorales perseguí la exploración de diversas facetas de la experiencia visual, procurando un tratamiento conceptual de la producción misma. Al ver extendido mi trabajo visual a la estructuración de un argumento, advertí el placer de ensanchar mi comprensión interpretativa ya de lo humano, ya del acto creativo de producción. En adelante, esta tentativa sería frecuentada con gran gusto y no menos obstinación.

 

Uno más de los elementos que recupero de aquellos inicios, y que se ha sostenido como una constante, es una declaración recuperada de entre las líneas que formaron parte del texto que acompañó a mis Divagaciones ...: La claridad y el desconcierto de que existe una inmensidad que se le fuga a la imagen, al lenguaje:

 

 digo inmensidad        y        revierto la imagen al silencio.

 

A mi juicio, aquí se asume uno de los múltiples límites de la representación, de las imágenes y de la articulación discursiva. La experiencia excede al lenguaje que la nombra, pero es también gracias al lenguaje que abraza, que tiene existencia y reconoce sus límites.

 

 

 © Mónica Ornelas 2020. | monica.ludica.1@gmail.com | diseño: TRAMEDIA S.A.

Registro público de derechos de autor: 03 2004 1213192300

MÓNICA ORNELAS

 © Mónica Ornelas 2020. | monicaornelas@gmail.com | diseño: TRAMEDIA S A

Registro público de derechos de autor: 03 2004 1213192300